Para guardar la ropa de temporada sin que coja humedad, lávala y sécala del todo antes de guardarla, usa envases que transpiren, añade un absorbente de humedad en cada caja y colócala en un lugar seco, sin luz directa y lejos de las paredes exteriores. A mitad de temporada, ábrela y revísala: así detectas cualquier problema a tiempo.
Luego está el problema de muchos pisos: el armario no da para dos temporadas a la vez. Por eso, además de cómo guardarla, aquí también tienes ideas sobre dónde ponerla cuando en casa ya no queda hueco.
¿Qué hay que hacer con la ropa antes de guardarla?
Casi todo lo que sale mal en un cambio de armario se decide antes de cerrar la caja. Estos son los pasos que conviene no saltarse:
- Lávalo todo, aunque parezca limpio. Las manchas de sudor o de comida que no se ven se oxidan con los meses, amarillean el tejido y atraen a las polillas.
- Sécalo del todo. Es la causa más habitual del olor a humedad. Mejor un día más de tendedero que una caja con moho en primavera.
- No planches ni almidones lo que vaya a pasar mucho tiempo guardado. El almidón atrae insectos y los pliegues marcados se fijan en la fibra.
- Vacía bolsillos, cierra cremalleras y cose los descosidos ahora. En primavera nadie tiene ganas de sacar el costurero.
- Aprovecha para descartar. Lo que no te has puesto en toda la temporada es candidato a donación, y cada prenda que sale es volumen que no tienes que guardar.
Si hay una idea que resume esta parte, es esta: la ropa no se estropea por estar guardada, se estropea porque se guardó con humedad dentro.
¿Dónde guardar la ropa de temporada si en casa no hay sitio?
Antes de buscar fuera, merece la pena exprimir lo que ya tienes en casa:
- Altillos: mucho espacio, pero suelen estar junto al techo o a paredes exteriores, donde se acumula calor y humedad.
- Debajo de la cama: perfecto para cajas bajas con ruedas, aunque el polvo llega con facilidad si no van cerradas.
- Dentro de las maletas: ya ocupan sitio, así que llenarlas sale gratis. Eso sí, hay que vaciarlas cuando toca viajar.
- La parte alta del armario: cómoda y a mano, aunque reduce el espacio de la temporada en curso.
Hay casos en los que nada de esto basta: familias con varios hijos, pisos sin altillo, ropa de nieve o de montaña que abulta muchísimo, o los edredones de todas las camas a la vez. Ahí un trastero es una opción natural para liberar la casa, siempre que mires tres cosas: que puedas entrar cuando lo necesites, que sea seguro y que el tamaño se ajuste a lo que vas a guardar. Lo del acceso no es un detalle menor, porque el tiempo no avisa del cambio de estación: lo cómodo es poder ir a por la ropa el día que la necesitas, no cuando abre una oficina.
En Trasteros Alaquàs tenemos 4 centros en Alaquàs, con acceso 24 horas los 365 días del año y videovigilancia. Para ropa y objetos de temporada suele bastar un trastero pequeño: los más pequeños parten de 1,72 m², desde 34 €/mes (1,72 m²), IVA y seguro incluidos. Puedes ver tamaños y precios por centro.
Si guardas la ropa en un trastero, aplica los mismos cuidados que en casa, o alguno más:
- Usa cajas cerradas y pon un absorbente de humedad en cada una.
- Coloca las cajas sobre una estantería o un palé, nunca directamente en el suelo.
- Deja unos centímetros de separación con la pared para que circule el aire.
- Etiqueta cada caja por fuera para no tener que abrirlas todas.
¿No sabes qué tamaño necesitas para la ropa y las cosas de temporada de toda la familia? Pide información y te orientamos.
¿Cómo guardar la ropa de temporada según el tipo de prenda?
No todas las prendas se guardan igual. Esta tabla resume lo básico para cada tipo:
| Prenda | Cómo guardarla | Envase recomendado | Qué evitar |
|---|---|---|---|
| Jerséis de lana y punto | Doblados, nunca colgados | Caja o funda de tela, con antipolillas | Perchas (deforman los hombros) |
| Abrigos y chaquetas | Colgados en percha ancha | Funda de tela o algodón | Fundas de plástico de tintorería |
| Ropa de verano (algodón, lino) | Doblada, sin apretar | Cajas de cartón resistente o de tela | Guardarla con restos de crema solar o sudor |
| Edredones y mantas | Doblados o en bolsa de vacío (sintéticos) | Bolsa de vacío o funda de tela | Comprimir el plumón durante meses |
| Calzado | Limpio y seco, relleno de papel | Su caja o una caja con ventilación | Guardarlo húmedo o con barro |
| Ropa de fiesta y delicada | Con papel de seda entre pliegues | Funda transpirable | Plástico y luz directa |
Son recomendaciones orientativas de conservación. Para prendas concretas o tejidos especiales, revisa la etiqueta.
¿Bolsas de vacío o cajas: qué es mejor para la ropa?
Depende del tejido. Las bolsas de vacío ahorran muchísimo espacio con sintéticos, edredones de relleno sintético y ropa de verano, pero no convienen para lana, plumón ni prendas delicadas durante periodos largos, porque la presión aplasta las fibras y les cuesta recuperar su forma. Dicho de otra manera: una bolsa de vacío es perfecta para un edredón sintético y una mala idea para tu mejor jersey de lana.
Tienen además un riesgo que se suele pasar por alto. Si la ropa entra con un poco de humedad, la bolsa la encierra y no la deja salir.
Con las cajas pasa algo parecido. Las de plástico herméticas protegen bien del polvo y de los insectos, aunque no transpiran, así que necesitan un absorbente dentro. Las de cartón o tela sí transpiran; a cambio, el cartón aguanta mal la humedad que sube del suelo.
Para la mayoría de casas funciona mejor una combinación que una única solución para todo: vacío para lo voluminoso y resistente, tela o cartón para lo delicado.
¿Cómo evitar la humedad, el moho y las polillas en la ropa guardada?
Una vez guardada, la ropa necesita poco, pero ese poco marca la diferencia:
- Absorbentes de humedad. Las bolsitas de sílice o los recipientes de cloruro cálcico van dentro de cada caja o en el fondo del armario. Cámbialos o vacíalos cuando estén saturados; los de cloruro cálcico avisan solos, porque se llenan de agua.
- Repelentes naturales. La lavanda y la madera de cedro ayudan a mantener alejadas a las polillas. Tómalos como un complemento, no como una protección total: lo que de verdad las frena es guardar la ropa limpia.
- Nada en el suelo ni pegado a paredes exteriores. Son los puntos donde se condensa la humedad.
- Ventila de vez en cuando el armario o el altillo, sobre todo en días secos.
- Revisa a mitad de temporada. Abre, huele y comprueba. Un olor a cerrado es la primera señal de que algo no va bien.
En zonas de clima húmedo como el litoral valenciano, todos estos cuidados importan más que en el interior. Lo que en Madrid es una precaución, aquí es casi una obligación.
¿Cómo organizar la ropa guardada para encontrarla la próxima temporada?
Guardar bien es la mitad del trabajo. La otra mitad es encontrarlo todo dentro de seis meses sin abrir diez cajas:
- Etiqueta cada caja por persona y tipo de prenda, o usa cajas transparentes.
- Haz una foto del contenido antes de cerrar cada caja y guárdala en un álbum del móvil.
- Deja delante lo de entretiempo, que será lo primero que necesites cuando cambie el tiempo, y al fondo lo más estacional.
- Aprovecha el siguiente cambio para rotar y revisar qué sigue sirviendo y qué ya no.
Si además de la ropa necesitas guardar bicis, muebles o material de deporte, echa un vistazo a los espacios que ofrecemos.
¿Por dónde empezar este fin de semana?
Elige un día seco, lava y seca bien todo lo que no vas a usar hasta primavera y sepáralo por tipo de prenda. Con todo a la vista, decide qué se queda en casa y qué no te cabe.
Si en casa ya no hay sitio, escríbenos por WhatsApp y te decimos qué tamaño encaja con lo que tienes que guardar.